Semana Santa en Granada

 

  • ¡Huele a primavera!
  • ¡Huele a incienso!
  • ¡Está llegando la Semana Santa!
  • ¡Silencio!

Sí, la Semana Santa está llegando y nos preparamos. Explosión de sentimientos. La ilusión se duplica. Ocho días de pasión y emoción.

El recuerdo que guardo de esta gran semana son las sensaciones indescriptibles que transmite. La Semana Santa cautiva todos los sentidos.  Las imágenes de nazarenos crucificados acompañados de su Madre María Santísima. Los colores de las cofradías, morado, blanco, rojo, azul. Las mujeres vestidas de mantilla, color negro, guantes blancos, en una mano un rosario y en la otra una vela. Los penitentes con capirote y capa. El movimiento de miles de personas al compás del bamboleo de palios. Los pétalos de rosa que tiran desde los balcones a la Virgen. El incienso se apodera de todas las calles y barrios de Granada como el Albaicín, el olor de las velas, olor a flores de jardines y patios que están renaciendo tras el invierno y el rumor de las fuentes. Las bandas de música, cornetas y tambores que multiplican las sensaciones de este momento y las saetas dedicadas a la pasión de Cristo.

Sin olvidar el olor y sabor de la gastronomía de cuaresma, sobre todo de los dulces como buñuelos, rosquillos, huesos de santo, torrijas. En casa preparábamos torrijas y buñuelos, ¡ah! y sin olvidar que en Viernes Santo se come el potaje de Semana Santa con garbanzos, bacalao y acelgas.

Toda esta mezcla de sensaciones hace llegar al espectador, turista o visitante, el mensaje de la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

Me despido y comparto con vosotros estos versos:

«Dale limosna, mujer,

que no hay en la vida nada

como la pena de ser

ciego en Granada.»

Francisco de Asís de Icaza

(poeta mejicano)

 

¡Buena Semana Santa!

Encarnación Guerrero,  profesora de español