La tradición navideña y su legado cultural y lingüístico

“La Cultura de la Navidad”

Los festejos navideños no se limitan a una fecha fijada por el calendario, pues esta celebración forma parte de un estado de ánimo que se extiende a lo largo de los distintos continentes. Según su cultura y geografía, cada país tiene formas muy particulares de festejar la Navidad.

Algunos celebran con pinos decorados, otros con farolitos y linternas de papel. Hay quienes cenan pavo, jamón y cerdo, o quienes optan por las galletas de jengibre, los bizcochos de especias y las muñecas de fruta. Mientras que en Norteamérica se espera la llegada de Santa Claus, en Rusia se aguarda la venida de Babushka, en Francia el arribo de Père Noël y en Alemania la aparición de Christkind.

Las fiestas navideñas son una manifestación de la cultura de cada sociedad. Y entonces me pregunté, pues, ¿qué es lo que hace especial a una navidad en Argentina? A veces damos por sentado las propias tradiciones y no nos damos cuenta que, comparándolas con otras, pueden ser muy especiales.

Entonces, ¿Cómo se festeja la navidad en Argentina?

Pese al clima cálido y al sol resplandeciente de Argentina durante el mes de diciembre, los festejos navideños no pasan desapercibidos. Las casas son decoradas con luces y arboles de navidad (¡sí, non obstante los treinta y pico de grados ponemos nieve artificial sobre los arboles como decoración!), los colores que unen a casi todo el occidente en este periodo son los mismos que predominan en Argentina: rojo, blanco y verde. Nunca faltan los fuegos artificiales a medianoche y en la puerta de cada casa se puede encontrar una bota de navidad o una guirnalda.

Los argentinos recibimos la Nochebuena y la Navidad con una profunda emoción, siendo una fiesta religiosa, donde se conmemora el nacimiento de Jesús, es usual para los católicos practicantes asistir a la misa mas importante de esta época llamada la “Misa de Gallo”, que se tiene en Nochebuena.

Por lo general, y el festejo que más sentíamos en familia, era la cena del 24 diciembre, la Nochebuena, donde nos reuníamos toda la familia al completo: tíos, primos, abuelos, a veces amigos que venían de lejos o que no tenían con quien pasar las fiestas, ¡la Navidad era un mundo de gente! Y que divertido… la organización es simple, cada uno lleva algo para comer, y la mesa se llena de manjares hechos por distintas manos y miles de sabores. Desde platos fríos al típico asado argentino, pasando por los mas diversos postres… como si esto no bastara, y gracias a la herencia cultural de nuestros antepasados españoles e italianos, nunca faltan los turrones, el panettone o pan dulce, y la sidra para el brindis.

Los chicos esperan hasta las doce para abrir los regalos que, según la costumbre familiar, pueden ser traídos directamente por Papá Noel en persona o los puede dejar bajo el árbol mientras los adultos llevan a los chicos a ver, en el cielo estrellado, si logran escuchar las campanillas del trineo. Mis recuerdos de esta noche tan especial es la de trasnochar como jamás podía hacerlo con una mezcla entre profunda felicidad y agotamiento total.

Una de las tradiciones que mas me divertían y disfrutaba era hacer el pesebre viviente con mis primos. Esta es una costumbre que se tiene en muchas familias, y es recrear el pesebre con personas y animales verdaderos… claro está que en Buenos Aires no teníamos ni burro, ni ovejas y, menos que menos, el buey, ¡pero nosotros lo éramos todo!

Cuanto influyen las culturas “madres” en nuestra tradición es sutil pero profundo, no tenemos festejos exóticos como los puede tener un Islandés con los jóvenes Yule y sus travesuras; o folcloristico como el Austriaco con Krampus, el compinche malvado de Santa Claus… o deslumbrante como el festival de farolillos gigantes, Liglian Parul Sampernandu, filipino. Nuestro modo de festejar refleja la necesidad de los inmigrantes italianos de mantener la familia unida a pesar de la lejanía del país de origen, su herencia culinaria, la sentida religiosidad española, la admiración por la cultura francesa y sus sidras y bollerías…

 

Podría decir que la tradición navideña argentina, es una tradición hecha de tantas costumbres y tantas culturas unidas por una religión. ¿Qué es típico nuestro? ¡Pues la pasión que ponemos a la hora de festejar!

 

Alejandra Gimenez, insegnante di spagnolo. Collabora con Centro Studi Ad Maiora